Pablo Casado e Inés Arrimadas han logrado, por fin, cerrar el acuerdo para acudir de forma conjunta a las elecciones vascas. Los problemas iniciales de la negociación han quedado sorteados y la mediación de los dos líderes nacionales de ambas formaciones ha dado sus frutos. El único punto aún en discusión es el nombre de la candidatura que se presentará el próximo Domingo de Ramos para intentar sumar esfuerzos frente al separatismo.

El PP dijo desde el inicio que quería listas conjuntas con Ciudadanos (Cs) por medio de un País Vasco Suma. Lo planteó antes de las elecciones generales del 28-A y del 10-N. Y ahora lo ha vuelto a plantear de cara a las autonómicas vascas. La cúpula nacional del partido naranja lo rechazó en época de Albert Rivera y de cara a las generales. Pero ahora, Inés Arrimadas y con la vista puesta en las elecciones regionales, camina de forma decidida hacia la unión de ambos partidos en una única lista.

No han faltado problemas en esta última fase. Pero Pablo Casado, desde Génova, como adelantó OKDIARIO, decidió asumir esa negociación en primera persona y avanzar de la mano de la cúpula nacional de Ciudadanos, encabezada por Arrimadas, para evitar que las disputas locales pudieran frustrar un proyecto que ambas formaciones consideran necesario para acudir a las urnas en el País Vasco y evitar que el fraccionamiento dé aún más alas al separatismo.

El responsable de Ciudadanos en el País Vasco, Luis Gordillo, afirmó hace menos de una semana que confiaba  “en la coalición con el PP” pero, eso sí, “el acuerdo tiene que incluir Galicia y Cataluña”. La condición sonó en las filas populares a la imposición de unas premisas que, en primer lugar, escapaban al ámbito negociador de las elecciones del País Vasco; y, en segundo lugar, se imponían con el propósito de usar el peso de Cs en Cataluña para obligar a aceptar cargos naranjas en los puestos de salida de las listas vascas pese a que Cs cuenta con tan sólo un 1,1% del voto en esta comunidad, según las últimas elecciones generales.

El problema ha sido ya sorteado y las cúpulas nacionales de las dos formaciones caminan ya con paso firme y acuerdo definitivo de lista conjunta. Tan sólo falta por definir el nombre de la candidatura.
El PP propuso País Vasco Suma. Cs lo rechazó por ser una marca identificada con el PP. Pero los de Génova insisten en que, al menos, la palabra Suma sobreviva en la marca definitiva.

A falta del nombre en el resto de puntos hay acuerdo firme. Se aceptan sacrificios en las listas pero, eso sí, el diseño definitivo de los nombres no se realizará hasta el momento final: se ha retirado de esta negociación para evitar que las disputas personalistas bloqueen un acuerdo positivo para ambos partidos.