Pablo Echenique es uno de esos miserables de la extrema izquierda que, junto con los voceros de muchas televisiones, radios y periódicos de su cuerda, se cachondeaba del coronavirus hace tan solo unos días y nos llamaba “fachas” y “extrema derecha” a todos los que estábamos preocupados por un asunto tan grave como este.

Ahora no, ahora este rastrero le ha visto las orejas al lobo y pretende ponerse en primera fila llegando incluso a ningunear y a insultar a quiénes protestamos por la incapacidad del gobierno para gestionar esta crisis tomando unas decisiones lamentables que van a destrozar España más de lo que estaba.

Y Vox, como no podía ser de otra forma, pide al gobierno que tome medidas y que se olvide de los “problemas imaginarios” a los que se dedicaba antes como Franco, el cambio climático o el feminismo. Pero Echenique, que debe pensar que somos imbéciles, ahora se dedica a ir por la vida de adalid de la lucha contra su antes ignorado coronavirus, motivo por el que se lleva un buen capazo de zascas.