Santiago Abascal, líder de VOX, ha afeado al gobierno que aproveche la crisis del COVID-19 para blindar a Pablo Iglesias en la comisión del Congreso del CNI.

El presidente de VOX, además, ha criticado al ministro de Sanidad, Salvador Illa, por delegar las competencias que van a permitir a Iglesias (vicepresidente segundo de este gobierno socialcomunista) «determinar las órdenes instrucciones necesarias para la correcta coordinación de los Servicios Sociales».

El diputado ha aprovechado la actualidad del hástag #PodemosCiao para referirse, también, a las maniobras que los miembros de Podemos han perpetrado en contra de la corona y de Felipe VI, promoviendo que los ciudadanos protestaran mediante una cacerolada que coincidió con el discurso del jefe del Estado a la nación.

Iglesias, que se puso en cuarentena tras conocerse el positivo por COVID-19 (coronavirus) de su pareja y ministra de Igualdad (Irene Montero) ha vuelto a infringir dicho estado (como hizo con el Consejo de Ministros extraordinario del sábado) y ha comparecido junto al ministro de Sanidad, Salvador Illa, para anunciar algunas de las nuevas medidas tomadas por su ministerio.

En VOX hemos defendido que, en estos duros momentos para los españoles, es el momento de la unidad nacional. Sin embargo, frente a un vicepresidente que se salta todos los protocolos sanitarios establecidos por su mismo gobierno y frente a un gobierno que trata de utilizar la situación excepcional que están soportando los españoles para colocarlo en la comisión que controla el CNI, VOX ha prometido convertirse en el dique que fiscalice estas actuaciones oscuras del gobierno y promete establecer un férreo control frente a sus desmanes.