Santiago Abascal, presidente de VOX, ha participado en el pleno del Congreso donde se ha debatido la nueva prórroga del Estado de Alarma.

El líder del partido verde ha querido comenzar su discurso expresando sus condolencias a las víctimas del coronavirus y a sus familiares y recordando la grave situación de los ancianos que se encuentran en residencias tanto públicas como privadas.

A continuación, Abascal ha reprochado al gobierno haberse convertido en “una caricatura de un gobierno chavista” preocupado únicamente por controlar a la opinión pública y por la difusión de toda crítica hacia su gestión. De ahí que uno de los temas que más les haya preocupado en estos días haya sido el de los bulos.

El diputado vasco se refirió a ellos y afirmó que si el Gobierno desea perseguirlos debería hacer autocrítica porque, con las más de 15.000 víctimas que padece nuestro país, fue un bulo (y nada se dijo) decir que el coronavirus era como “una gripe”, afirmar (como hizo el ministro de Sanidad, Salvador Illa, el 13 de febrero) que no había ningún riesgo para la salud pública, que no existía la posibilidad de contagio poblacional (Fernando Simón) o que no eran problemáticas las aglomeraciones masivas de personas (Fernando Simon).

A ello se añaden datos conocidos a posteriori como que Sanidad manejaba un informe del 6 de marzo donde ya se advertían algunos peligros, o las informaciones que la Organización Mundial de la Salud le había lanzado al gobierno de España, sumadas al ejemplo de Italia, han provocado que Abascal le espetara al presidente que “no vamos a ser cómplices de su negligencia, incompetencia y de los delirios totalitarios del señor Iglesias” y también que pidiera responsabilidades por la ocultación ideológica que había realizado el Gobierno de estas informaciones.

En los últimos días venimos conociendo datos acerca de las críticas de organizaciones de médicos respecto al protocolo elaborado por Sanidad, críticas por parte del ejército y de la policía por la falta de equipamientos y, mientras tanto, una ausencia de respuesta al boicot que, desde la Generalitat de Cataluña está realizando Quim Torra.

Si, además, añadimos que agencias internacionales como Bloomberg o periódicos como el New York Times califican la gestión del Gobierno como desastrosa y que órganos judiciales como el TSJCM cifran en más de un 40% la cantidad de muertos respecto a los declarados, entendemos el porqué Abascal ha afirmado que el relato del Gobierno se desvanece.

El diputado vasco también ha recordado que el vicepresidente Iglesias se saltó el protocolo de la cuarentena (hecho por el que otros responsables políticos en países como Escocia o Nueva Zelanda, han dimitido o han sido cesados), que muchos españoles han fallecido durante las interminables alocuciones de los sábados del presidente Sánchez (propias de un “Aló presidente” que Abascal ha pedido sustituir por un “Agur presidente”) y que determinados medios afines a este Gobierno han sido ampliamente subvencionados, mientras los responsables técnicos y políticos de esta crisis siguen en sus puestos a pesar de su “manifiesta incompetencia”.

Por todo esto Abascal ha solicitado su cese y la dimisión del mismo Gobierno. Un Ejecutivo que, según el diputado vasco, ha tratado de “amordazar a la Cámara y pisotear la soberanía nacional del pueblo español” ya que la labor de la oposición le resulta molesta y, de manera conveniente a sus intereses, no le parece una “actividad esencial”.

El presidente de VOX ha repasado la constatable mala fe de un presidente que no rectificó al meter a Iglesias al CNI y que, con sus cesiones hacia éste, está propiciando la destrucción de la clase media española.

Antes de terminar, Santiago Abascal ha señalado que su formación está a favor del confinamiento, pero circunscrito en una propuesta de Estado de Alarma alternativa que presentaron recientemente al Congreso. Junto a esta medida se contemplan otras como la realización de test masivos, la geolocalización voluntaria, la presión a la Unión Europea (para que ayude a las distintas naciones que lo necesiten), la prohibición de las posiciones bajistas en bolsa y la cancelación del IVA, de las cuotas de autónomos y del impuesto de sucesiones.

El líder de VOX ha querido concluir su propuesta para que España salga de la crisis, solicitando la dimisión de este Gobierno, la conformación de uno nuevo de Emergencia Nacional y reclamando el pago de la nómina de los trabajadores por parte del Estado.