Hemos pasado ya del mes y medio desde que oficialmente se decretara el Estado de Alarma y aún no se ha visto al Gobierno de España tener un simple detalle simbólico con los ciudadanos españoles, ni tan siquiera con aquellos que les han votado. ¿Cuánto votante socialista por esta falta de sensibilidad acabará optando por depositar su voto en las urnas a otros partidos políticos en el momento en el que se produzcan unas nuevas elecciones generales? Seguro estoy que unos cuantos, aunque gracias le doy a los tres portavoces que en estas semanas representan a sus partidos en el Congreso de los Diputados: Pablo Casado, Santiago Abascal y Edmundo Bal por tener esa gentileza de mostrar el dolor que este Gobierno no exhibe ante el pueblo español. Gracias por tener ese gesto que nuestros gobernantes no tienen, ni por una mera estrategia propagandística para compadecerse de las víctimas y los que han perdido a alguien. Eso sí, los mismos que se ponían lacitos y corbatas negras cuando la crisis del ébola años atrás no habiendo muertes de seres humanos emanadas en España, son los mismos que renuncian a tener ese mismo aspaviento cuando contamos con una cantidad de fallecidos muchísimo mayor.

El presidente de nuestro país muy coqueto como de costumbre, saca a pasear sus corbatas rojo pasión ¿o tal vez el rojo es por el color de la sangre vertida a causa del virus? no, la respuesta correcta es que ese rojito proviene del fondo rojo del PSOE. La cadena de televisión pública no iba a ser menos con eso de no ofrecer símbolos en homenaje a los caídos por culpa del covid-19. Cero gestos de unos, cero gestos de otros, cero homenajes a los fallecidos ni tampoco a los que se matan por hacer que nuestro país pueda ser la mitad de lo que fue y que Dios sabe si algún día lo volveremos a ser, espero que sí.

Los mismos que hoy llevan la corbata roja al hemiciclo tienen la moral tan negra como el carbón y eso sin contar a aquellos que ni tan siquiera usan corbata para vender una falsa humildad ante el pueblo con palabrerías baratas mientras que por detrás viven de igual modo que a aquellos a los cuales critican. Humildad, humanidad, honor, son las tres H que pido yo a este Gobierno para que tengan la gentileza de hacer su homenaje a todos los caídos: unos por la enfermedad, otros por enfermar en acto de servicio y exclusivamente, para todos los españoles que nos estamos dejando la piel respetando cada norma impuesta por Sánchez y los suyos.