El Gobierno también engaña a la Organización Mundial de la Salud. Y lo hace en plena fase de desescalada. Los envíos de datos de España remitidos a la OMS desde el pasado 25 de abril -día en el que España debatía ya su desescalada– han reducido significativamente el número de nuevos muertos con respecto a lo que el propio Gobierno de España ha admitido en sus estadísticas nacionales. Desde ese día y hasta ahora uno de cada cinco nuevos fallecimientos (un 19,38%) incluidos en las tablas oficiales españolas han desaparecido al comunicarlos a la OMS. En total, 538 personas hasta el pasado día 4.

Las estadísticas españolas en materia de coronavirus empiezan a ser un baile de engaños. Ni son ciertos los datos de muertes en España, porque no incluyen ninguno de los fallecimientos por coronavirus sin confirmación por test, analítica hospitalaria o autopsia -y ni hay test para todos, ni analíticas, ni autopsias de forma generalizada-; ni son veraces las estadísticas de contagios, porque se han sacado del cómputo oficial todos los casos confirmados por test de anticuerpos; ni son ciertos los datos de numero de test realizados a la población española remitidos a la OCDE -han desmentido oficialmente al Gobierno por enviar datos alterados no homologados por el organismo-; ni lo son, como se puede comprobar ahora, los envíos de datos a la OMS sobre muertes por coronavirus.

La comparativa diaria es delatora. El día 24 de abril, por ejemplo, las víctimas mortales declaradas a la OMS fueron 367, las mismas que las incluidas en la estadística del Ministerio de Sanidad. Pero el día 25 la cosa cambia, justo cuando se dispara el debate sobre la desescalada en España: 0 incluidos en los datos de la OMS, frente a 378 de Sanidad.

Supuestamente ese cero correspondía a que no se habían remitido los datos al organismo internacional, pero lo cierto es que en los siguientes días ocurre algo similar: dos ceros seguidos en los datos de la OMS de los días 26 y 27, por 288 y 331 admitidos en España por el Ministerio de Sanidad.

Aunque es verdad que el día 28 se incluyeron 632 fallecimientos en las estadísticas de la OMS, eso no compensa los muertos ocultos de días anteriores porque Sanidad siguió sumando en los días posteriores.
El resultado es sencillo de resumir: desde ese día 25 de abril, uno de cada cinco nuevos fallecidos incluidos en las estadísticas que se han hecho públicas en España no han sido remitidos a la OMS. Y ello en el momento clave para decidir la desescalada.

Hay que recordar, además, que la cifra oficial de muertos por coronavirus del Ministerio de Sanidad ya viene manipulada, por lo que el ocultamiento a la OMS es doble. En España, las cifras oficiales sólo incluyen aquellas víctimas mortales que hayan sido comprobadas por test, analítica hospitalaria o autopsia. Todo ello cuando los test están bajo escasez, las analíticas han luchado durante mucho tiempo contra la evidencia del colapso hospitalario, y las autopsias se han bloqueado en los casos de Covid-19.

La evidencia de esa manipulación ha quedado tan al descubierto como el hecho de que autonomías como Madrid o Cataluña están comunicando los datos reales y casi duplican los de Sanidad. Y de una forma tan evidente como el hecho de que las muertes admitidas ni siquiera encajan con los datos que ofrecen los registros civiles. Porque el sistema Momo de cómputo oficial de estos registros ha ido mostrando muchas más muertes de las admitidas por el Gobierno a lo largo de toda la pandemia.

https://okdiario.com/espana/sanchez-falsea-datos-oms-reduce-20-ultimos-muertos-que-da-simon-iniciar-desescalada-5567362