Las dos mayores asesoras del ministro de SanidadSalvador Illa, en la crisis del coronavirus son activistas del feminismo que se manifestó el 8-M en las principales ciudades de España pese a que el coronavirus ya se encontraba propagado por el país. Son Pilar Aparicio Azcárraga, directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación, y Raquel Yotti, directora del Instituto de Salud Carlos III. Las dos asisten a Illa en la aplicación del plan de desescalada. De hecho, Aparicio fue quien firmó el pasado viernes el informe que impedía a la Comunidad Madrid pasar a la fase 1 tres horas después del anuncio del ministro.

Tanto Aparicio como Yotti fueron nombradas en sus puestos actuales por la ex ministra socialista Carmen Montón, que dimitió tras conocerse que había plagiado su TFM en un ‘Máster en Estudios Interdisciplinares de Género’ cursado en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Al igual que Montón, implicada en la ideología de género, estas dos asesoras que continuaron con su sucesora, María Luisa Carcedo, y ahora trabajan con Salvador Illa, también propugnan el mismo feminismo de ingeniería social.

Por ejemplo, ambas recibieron en el marco del 8 de marzo de 2019 el premio Sanitarias 2000 organizado por Redacción Médica. La ex ministro Montón estuvo presente en la ceremonia. Al recibir el galardón, Yotti manifestó que cuando las mujeres acceden a puestos directivos en el área de Salud, «llegan bien armadas». Por su parte, Aparicio hizo un «reconocimiento al recién recuperado Observatorio de la Mujer que contribuye a la lucha por la igualdad y contra toda la violencia de género».

Así mismo, en una intervención el pasado noviembre en la jornada Mind the Gap, organizada por la embajada de Suecia en Españala cardióloga Yotti subrayó que «ha llegado el momento de la ciencia feminista» y señaló que «el progreso no puede ir ligado al conservadurismo».

Por su parte, Pilar Aparicio Azcárraga, doctora en Microbiología, participó en la última Cumbre del Clima celebrada el pasado diciembre en Madrid y afirmó que en estos momentos se está viviendo «una revolución tanto verde como violeta», aludiendo así al cambio climático y al feminismo como ideología de género.

En el caso de la directora de Salud Pública, su responsabilidad en la celebración del 8-M masivo pese a las alertas europeas y de las Organización Mundial de la Salud (OMS) puede tener recorrido en los tribunales, donde se han presentado diversas querellas. Y es que, tal y como publicó OKDIARIO en exclusiva el pasado marzo, Pilar Aparicio Azcárraga firmó una carta del Ministerio de Sanidad con fecha del 6 de marzo —dos días antes de las marchas feministas del 8 de marzo— en la que instaba a los organizadores de un Congreso evangélico a suspenderlo por el coronavirus.

Igualmente, en un coloquio organizado por la Asociación de Periodistas de la Salud (ANIS) el 2 de marzo en Madrid, sólo seis días antes del 8-N, esta colaboradora de Salvador Illa apuntó que en el norte de Italia ya se estaban impidiendo grandes concentraciones humanas, como partido de fútbol. Sin embargo, declinó referirse a dicha medida para su aplicación en España. Se limitó a decir que el Ministerio estaba «estudiando» cómo actuar en este contexto. Aquel 2 de marzo había 130 contagios confirmados repartidos en 14 comunidades autónomas.