La Caravana por la Libertad se celebró con total normalidad en toda España.

Miles de españoles salieron este sábado a las calles para protestar contra la gestión criminal del Gobierno y su conveniente oportunismo político, amparado por las sucesivas prórrogas del estado de alarma.

La Caravana se desarrolló a lo largo y ancho de España, siendo ejemplo cívico de los miles de españoles que salieron a las calles garantizando las distancias de seguridad, portando mascarillas y limitando la marcha a sus coches particulares, que aislaban a los manifestantes del resto de asistentes.

Los únicos incidentes que fueron reportados se circunscriben a ataques de miembros de extrema izquierda, que llegaron a lanzar clavos desde los balcones a algunos de los asistentes.

Estos intentos de boicot se suman a los que trataron de hacerse desde el Gobierno, que en todo momento buscó cercenar la libertad de los manifestantes a través de las delegaciones del Gobierno, aunque finalmente se vieran obligadas a ceder ante las decisiones de la Justicia, que ampararó el derecho a manifestación de los españoles.

La intervención de Santiago Abascal

Desde un autobús situado en el mar de vehículos, el líder de VOX se dirigió emocionado a la multitud concentrada para hablar de lo que él mismo definió como «la pulsión de la libertad«.

Quiso comenzar su intervención reconociendo a los españoles su capacidad de reacción en los momentos difíciles, actuando de guía como así han hecho en los momentos más complicados de su historia.

“El camino es no rendirse nunca, el camino es no desfallecer jamás como siempre han hecho los españoles, el camino es la vigilancia permanente del poder, el camino es España, lo que nos une, lo que nos protege, lo que hemos heredado de nuestros padres y lo que queremos transmitir a nuestros hijos”, manifestó el presidente.

Durante su intervención también tuvo un recuerdo para los españoles que salieron en octubre del año 2017, como una reacción uniforme al desafío separatista que brotó de las instituciones de Gobierno en la región.

Se refirió al Ejecutivo como incapaz a la hora de proteger a su pueblo, a sus mayores y a todo el personal sanitario mientras se afanaba por imponer su agenda política y totalitaria.

“Mientras dejaban morir a los ancianos en residencias, infiltraban a un comunista de obediencia extranjera en el CNI. Mientras decían que las mascarillas no servían para nada, negociaban con separatistas a cambio de privilegios. Mientras se saltaban la cuarentena acudiendo a los consejos de ministros, ponían más multas que respiradores a los españoles que sufrían. Mientras condenaban a la miseria a miles de autónomos, pequeños y medianas empresas y asalariados, contrataban decenas de cargos políticos y aprobaban subvenciones millonarias para sus desvaríos ideológicos”.

Se volvió a referir a la Justicia para manifestar que VOX, tal y como hizo en 2017, los llevará a los tribunales. Además, señaló el evidente miedo del Ejecutivo, cuyos últimos esfuerzos se han centrado en comprar medios de comunicación, enviar a nuestra admirada policía a identificar a españoles que llevaban banderas de España y en impedir, por todos los medios, que los ciudadanos exigiesen su dimisión.

“Manteneos en la calle, con todas las medidas de seguridad sanitarias, con el sentido común que siempre habéis demostrado cuando el Gobierno no lo hacía en los momentos más difíciles, protegiendo siempre a los más vulnerables y a los más débiles”, sentenció.