La situación económica de España empeora. Y exactamente igual lo hace su capacidad de reacción. El BCE está dispuesto a ayudar por medio de la compra de 130.000 millones de euros de deuda española. Y la UE calcula que sus ayudas por el coronavirus deben rondar un 2% del PIB nacional -en el caso español, poco más de 20.000 millones de euros-.

La suma final ronda los 150.000 millones. Y España se sitúa en 2020 con unas necesidades de financiación de 310.000 millones. Traducido: cerca de 160.000 millones -más de la mitad de la necesidad de emisión de deuda soberana de este año- no tiene asegurada su colocación en el mercado. Y, teniendo en cuenta que el Gobierno cree que podrá colocar 70.000 millones de deuda por su cuenta, lo cierto es que toda la ayuda comunitaria, por ahora, queda muy lejos de lo pedido por España: a nada menos que 90.000 millones de lo que el Ejecutivo español espera que ponga Europa.

La capacidad de ayuda del BCE era ya conocida, tal y como publicó OKDIARIO: entre 120.000 millones y 130.000 millones de euros de compra de deuda española dependiendo del comportamiento del Gobierno y de la credibilidad y conveniencia de sus planes económicos. Pero ahora ya es conocida otra vía de ayuda: la de la UE frente a los gastos sanitarios provocados por la pandemia.

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona quieren que el MEDE esté disponible el muy cercano día 1 de junio. Para ello, debe aprobar la dotación de la ayuda el Consejo de Gobierno del MEDE y algunos parlamentos nacionales.

Pero el importe de esta segunda vía de ayuda -que deberá ser reclamada por los Estados miembro que lo deseen- será en forma de préstamo del MEDE y por un importe máximo del 2% de su PIB. Es más, la ayuda deberá ir destinada a cubrir costes sanitarios, directos o indirectos, ligados a la crisis del coronavirus.

Es decir, que el dinero se deberá devolver y no se podrá usar para cubrir problemas financieros genéricos de los países.

La única nota positiva es que esta segunda vía de ayuda no requerirá de condiciones macroeconómicas. Pero, también es verdad, que su magnitud no supondrá un balón de oxígeno definitivo para nadie.

El acuerdo europeo abrirá esa línea de préstamos hasta el 13 de diciembre de 2022, con posibilidad de ampliación temporal. Y los créditos, además, tendrán un vencimiento de diez años.

Emisiones de deuda

Pero, con todo, no salen las cuentas para España. El plan del presidente del Gobierno pasa por lanzar una montaña en emisiones de deuda de 310.000 millones de euros. De ese volumen, el BCE está dispuesto a comprar 130.000 millones, una cuantía impresionante, pero totalmente alejada de las necesidades españolas a la vista de la desastrosa gestión del coronavirus y sus consecuencias económicas.

El Gobierno socialcomunista contaba con colocar por su cuenta en los mercados 70.000 millones. Es decir que, en total, Sánchez necesita que el BCE asuma al menos 240.000 millones de euros, frente a los 130.000 que el organismo monetario europeo ha fijado como tope máximo. Y eso supone que Sánchez tiene un agujero, por ahora, de 110.000 millones más de lo pactado, una cifra totalmente inasumible que aboca a España a tener que pedir el rescate a Europa.

Esos son los números, que vienen provocados por un déficit en 2019 de 33.000 millones de euros que tiene que financiarse ahora con deuda; también por no haber tenido ni la más mínima cautela en el gasto desde junio de 2018 -momento en el que llegó al poder Sánchez-; y por haber impulsado en España la peor gestión sanitaria del coronavirus y el mayor desastre económico a causa de haberse negado a asistir a las empresas.

Con la ayuda de la UE para gastos sanitarios, el panorama no mejora mucho. Sigue faltando capacidad de financiación por todas partes. Y esa situación dibuja un panorama más que complicado para España.

https://okdiario.com/espana/sanchez-fracasa-suma-ayudas-ue-bce-suponen-90-000-millones-menos-lo-que-pide-gobierno-5647783