El líder de VOX ha respondido en una misiva a la Unión General de Trabajadores (UGT) en la que revindica el «civismo» de los millones de asistentes a las caravanas por la Libertad y el Futuro de los españoles.

El pasado domingo 24 de mayo, tras el rotundo éxito en todo el país de las caranavas contra la gestión criminal del gobierno organizadas por VOX, la sección de UGT en RTVE envió una carta a Santiago Abascal instándole a que «se terminen los acosos a los profesionales de la corporación en las coberturas de concentraciones, caceroladas y demás acciones de protesta contra el Gobierno».

El líder de VOX ha respondido al sindicato y ha recordado el «civismo» con el que millones de españoles se manifestaron el pasado sábado. «Desconozco, por tanto, la razón de su carta e intuyo que quiere ganarse el favor del gobierno. Ser un protegido más, y no uno de los 900.000 españoles que no han cobrado el ERTE a fecha de hoy», ha aseverado Abascal.

Para su interés, reproducimos la carta íntegra de Santiago Abascal a UGT:

Las manifestaciones de VOX se caracterizan por su civismo y la caravana por la Libertad y por el Futuro de los españoles del pasado sábado es un ejemplo más. Miles de españoles salieron en sus coches a las calles de todo el país en un ambiente de armonía y reivindicación, respetando en todo momento tanto las medidas de seguridad sanitarias como las indicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y delegación del Gobierno.

Me sorprende el motivo de su carta, puesto que debería saber que esos hechos sucedieron al margen de la caravana que organizó nuestra formación política. Como sabe, una caravana es un “grupo o comitiva de personas que, en cabalgaduras o vehículos, viajan o se desplazan unos tras otros”. Es decir, los “hechos” a los que usted hace referencia, no tienen nada que ver con nuestra convocatoria.

Por otro lado, este tipo de intimidaciones hacia la prensa no representan a los seguidores y militantes de VOX. No sería de extrañar que se tratase de un infiltrado de TVE, en colaboración con el Gobierno criminal de Sánchez, para desacreditar el éxito de la protesta. El ente público lleva, desde el comienzo del estado de alarma, haciendo pasar a militantes y activistas de extrema izquierda por enfermeros o trabajadores sin informar de su afiliación política a los telespectadores.

Desconozco, por tanto, la razón de su carta e intuyo que quiere ganarse el favor del gobierno. Ser un protegido más, y no uno de los 900.000 españoles que no han cobrado el ERTE a fecha de hoy.

Quiero aprovechar su carta, no obstante, para pedirle:

  • Que condenen las decenas de agresiones que han sufrido nuestros simpatizantes durante los últimos años. Algunas de ellas, protagonizadas probablemente por algún militante de UGT, CC.OO. o la CNT.
  • Que abandonen la figura del piquete como arma de intimidación hacia aquellos españoles que no quieran ejercer su derecho a la huelga.
  • Que rechacen las subvenciones y vivan de los ingresos de sus afiliados. Dejen que los trabajadores españoles elijan si quieren sostener con su dinero su sindicato, al servicio del PSOE y Podemos, o cualquier otro, o ninguno.
  • Que devuelvan los cientos de millones que han defraudado en tramas de corrupción en Andalucía o Asturias.

Por último, y por si no le hubiera quedado lo suficientemente claro, la intimidación, la coacción o la violencia no tienen cabida en la política. Toda mi vida he combatido contra la violencia, de los que disparaban en la nuca o de los que se hacían pasar por demócratas. Ojalá usted mismo y sus líderes sindicales pudieran decir lo mismo y estar al servicio de los españoles.